martes, 8 de noviembre de 2011

¿ Y AHORA, UN FUTURO MEJOR? Lic. Andrés Masciangioli C. Politólogo. Las Transformaciones que se están realizando en los sistemas políticos a nivel mundial, en las relaciones económicas internacionales y en las reformulaciones políticas e ideológicas, son producto fundamentalmente de las nuevas exigencias y relaciones que han impuesto el desarrollo de las ciencias y las tecnologías a la humanidad después de la Segunda Guerra Mundial. La tenaz confrontación entre los dos sistemas políticos: el Capitalismo y el Socialismo, han conducido a las sociedades a la búsqueda de nuevas formas de organización social, que logren satisfacer las necesidades económicas, políticas, culturales y espirituales. Sin embargo, el liderazgo político ha fracasado en los sucesivos intentos, producto fundamentalmente de la incompatibilidad de los sistemas políticos con las nuevas relaciones de producción impuestas por la ciencia y la tecnología y por las necesidades de libertad del Hombre. Libertad concebida en términos de interrelación, cooperación y complementariedad entre el Hombre, la Naturaleza y el Sistema Político; deben, incorporar como elementos cohesionadores a la ciencia, la tecnología y la Democracia. Las sociedades del próximo siglo, tendrán como tarea primordial, lograr estos objetivos con la creación de una sociedad basada en la “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, conceptos enaltecidos en la Revolución Francesa pero que aún no se han hecho realidad. Pero la etapa de transición y de maduración por las que deben transitar, serán de conflictos violentos, con resurgimiento del terrorismo político, guerras regionales, violencia racista xenofóbica y revoluciones, principalmente en América Latina, la cual se vislumbra con carácter continental contra la hegemonía de los Estados Unidos, y dirigidos por la unidad de sectores políticos diversos, desde la democracia cristiana hasta los comunistas. La Iglesia Católica tal como la conocemos hoy, está encaminada al fracaso, siempre y cuando no cambie sus objetivos y reformarse hacia una iglesia más cristiana y menos católica, es decir, vivir las realidades junto al pueblo. Los problemas ambientales se acentuaran más, a menos que se realice una ofensiva legal y cultural para su defensa. Este panorama refleja la futura globalización de los conflictos, debido a la interdependencia de las sociedades a nivel mundial. Las diferencias en todos los órdenes, entre el mundo desarrollado y el Tercer Mundo, conducirá a las generaciones futuras a acciones violentas en búsqueda de las relaciones de igualdad, pero, la brecha es cada vez más grande. El Tercer Mundo es el que sufrirá las consecuencias, pero los más pobres tendrán que defenderse del malthusianismo despiadado que están aplicando los grandes centros de poder. Nuevamente cobrará fuerza el enfrentamiento entre dos clases sociales, y que ha sido internacionalizado, ahora resta esperar, el enfrentamiento será entre países ricos y países pobres. Publicado en la página 02, en el Semanario “El Corresponsal” de Los Teques, el 27 de Septiembre de 1991